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09/03/06
Electroestimulación
Dr.F Barranco Menor
Avenida Pérez GAldos, 37, 1°, 4a
E-46018 Valencia.
España
Corrientes de
impulsos
Si aplicando las corrientes galvánicas subimos de forma brusca la
intensidad, podremos observar que se produce una contracción muscular. Lo mismo sucede si
se baja bruscamente.
Con ello, se pueden aplicar breves aplicaciones de corriente galvánica
y breves descensos, con muy poco tiempo de duración, para conseguir contracciones
musculares. En el siglo XIX, Faraday descubrió la posibilidad de crear una corriente a
base de estos impulsos muy breves, repitiéndolos con cierta frecuencia.
Tienen distintos efectos fisiológicos, pero el más interesante para
nuestra especialidad es el efecto excitomotor , base de la denominada gimnasia pasiva: se
producen contracciones musculares similares a las del ejercicio activo para el
mantenimiento corporal.
El ejercicio muscular produce adelgazamiento, fundamentalmente por
aumento del gasto energético y por aumento del metabolismo basal.
Primero se produce lo que podríamos llamar al adelgazamiento
estético, sin variación en el peso pero sí de contornos y posteriormente, el
adelgazamiento ponderal.
Corrientes
interferenciales
Las corrientes interferenciales se producen mediante la superposición
de dos corrientes alternas de frecuencias variables, producidas independientemente una de
la otra (en general, suelen ser de mediana frecuencia, una de 4.100Hz y otra de 4.000Hz).
Traspasan la barrera cutánea sin dolor, con mucho facilidad, incluso
utilizando intensidades relativamente altas. Según las frecuencias de la corriente
resultante, sus efectos son: -3Hz efecto: lipolítico, 100Hz: vasodilatación, 10Hz :
reducción de edemas, 1-4Hz : estimulación muscular, 100Hz-200Hz: efecto analgésico.
Son de gran eficacia como tratamientos tonificantes y producen unos
efectos asombrosos, combinadas con la termoterapia, para el tratamiento de las obesidades
de tipo androide (obesidades abdominales).
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