- Un TCA clásico debe efectuarse
sobre una piel perfectamente desengrasada y limpia, mientras que antes de la
utilización de Easy TCA la piel no debe ser ni desengrasada ni limpiada.
- Con un peeling TCA clásico se
debe obtenerse un emblanquecimiento uniforme de las zonas tratadas (ver foto), pues de lo
contrario, el resultado sería irregular, mientras que el protocolo de base Easy TCA
permite detener la aplicación de ácido en el momento en que aparecen los primeros puntos
de emblanquecimiento (ver foto).
- Un TCA clásico comienza a ser
verdaderamente eficaz sólo a partir de una concentración del 25% masa por masa, mientras
que Easy TCA consigue los mismos resultados clínicos con una concentración inferior
al 15%.
- Un TCA clásico resulta
doloroso y, dependiendo de las concentraciones, requerirá la administración de un
antálgico o de bloqueos tronculares es decir, de una neuroleptoanalgesia,
mientras que Easy TCA únicamente provoca una sensación de ligero escozor o quemazón,
perfectamente soportable sin ningún tipo de analgesia. Además, y aunque no neutralice el
TCA, la crema post peel hace desaparecer inmediata y definitivamente esta sensación de
escozor.
- La determinación de la
concentración correcta es uno de los problemas que plantea la práctica de un TCA
clásico: ¿hay que utilizar un 20%, un 30%, un 35% (m/m o m/v o m+v)? La
concentración de Easy TCA es fija, con lo que el médico no tiene que enfrentarse a esa
decisión.
- La determinación de la
profundidad de acción del TCA clásico es otro problema que el facultativo debe afrontar:
¿el ácido está actuando a nivel superficial, dérmico papilar o dérmico reticular?
Easy TCA libera también al médico de esta duda, pues la mayoría de los casos pueden
tratarse utilizando el protocolo de base (aplicación de la solución ácida por capas
sucesivas que deberán dejarse secar cada vez y hasta la obtención de los primeros puntos
de coagulación proteica, manifestados por puntos de emblanquecimiento).
- El post peel del TCA clásico
resulta desagradable para el paciente, que pasará una semana difícil, con edemas,
costras, eritemas, dolores y otras molestias; su vida social habitual es absolutamente
imposible durante esta primera semana post peel, y transcurrido este tiempo, sólo podrá
retomarla con utilización de maquillaje. La piel no retornará a la normalidad hasta
pasadas varias semanas. Por el contrario, Easy TCA permite una vida social
prácticamente normal, pues la descamación no es mayor que la subsiguiente a un
"golpe de sol" y únicamente dura unos días.
- El TCA clásico debe repetirse
varias veces, con un intervalo mínimo de un mes entre las diferentes aplicaciones, cuando
el envejecimiento cutáneo es visible, y, en cualquier caso, sus resultados son siempre
inferiores a los que proporciona un peeling al fenol. Easy TCA no pretende conseguir los
resultados de un fenol, pero el protocolo de base puede repetirse sin peligro 4 veces,
una vez a la semana, al objeto de profundizar los resultados.
- Los rebotes pigmentarios
(hipercromías postinflamatorias) constituyen la complicación más frecuente de los TCA
clásicos, lo cual obliga a una larga preparación pre peel y a la utilización preventiva
de productos antitirosinasa antes y después del peeling. Easy TCA, por su parte,
presenta una tasa increíblemente baja de reacciones pigmentarias; en realidad,
utilizando el protocolo de base, repetido 4 veces, es extremamente raro verlas aparecer,
incluso en pieles oscuras o asiáticas.
- El herpes simple representa una
contraindicación absoluta para la aplicación del TCA clásico así como una
complicación relativamente frecuente del mismo, mientras que la frecuencia de
desarrollo de herpes tras Easy TCA no supera la de la población normal.
- El TCA clásico, si se
practica hasta la dermis reticular, conlleva un riesgo de eritemas prolongados que pueden
llegar a transformarse en cicatrices. El protocolo de base Easy TCA evita por completo
este tipo de inconvenientes.
- El TCA clásico sólo puede
practicarse sobre una piel libre de excoriaciones, mientras que el protocolo de base Easy
TCA puede aplicarse sobre una piel acneica o incluso inmediatamente después de una
electrocoagulación de telangiectasias o de una depilación eléctrica o de
aplicación de altas frecuencias para evitar las costras.
- Un TCA clásico consiste, por lo
general, en aplicar sobre la piel una solución ácida fuerte que destruirá las
proteínas cutáneas y, seguidamente, esperar a que los fenómenos de regeneración
natural reemplacen las capas dermoepidérmicas destruidas. La reacción dérmica es más
bien una reacción de tipo cicatricial. Easy TCA es, por el contrario, un peeling más
estimulante que destructor que debe repetirse varias veces, con alrededor de una
semana de intervalo, a fin de que cada peeling "reestimule" o reavive la
estimulación conseguida en la sesión anterior.
- Finalmente, hay que tener en
cuenta el hecho de que un TCA clásico desencadena fenómenos inflamatorios que generan
rápidamente grandes cantidades de radicales libres; estos radicales libres producidos en
la dermis y la epidermis dañan las células encargadas de la regeneración de la piel.
La crema Easy TCA aplicada
inmediatamente después del peeling, que penetra rápidamente en la piel gracias al
aumento de permeabilidad cutánea provocado por la solución ácida, se compone de numerosos
antirradicales libres y de otros componentes que absorben muchos oxidantes producidos
por la reacción inflamatoria, con lo que se rompen ciertos círculos viciosos que
"automantienen" la inflamación y la producción de radicales libres.
En definitiva, Easy TCA presenta
numerosas y decisivas ventajas si se lo compara con un TCA clásico.