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    Apreciado colega:


Dr Philippe Deprez

Paralelamente a la creciente necesidad de juventud y salud que la población manifiesta, la búsqueda de información al respecto ha llegado a convertirse en lo que podría considerarse como "el Santo Grial" de principios de este milenio. En términos generales, tenemos más o menos claro lo que deseamos saber, pero no siempre nos hallamos en disposición de localizar la fuente fidedigna que nos haga llegar a los datos que buscamos.

Y a pesar de que todos nosotros estamos profundamente ávidos de esta información, nos encontramos sumergidos en una masa de generalidades que se nos propone diariamente, hasta el punto de que se hace imposible revisar, ni siquiera leyendo en diagonal, ni una pequeña parte de las publicaciones que se nos ofrecen.

En este estado de cosas, muchas de las cuestiones que nos planteamos quedan sin respuesta, y nuestras dudas no pueden ser satisfechas de ningún modo por la "literatura-papelera" (entiendo por tal la que tiramos a la papelera sin haberle siquiera echado un vistazo, lo que no nos permite hacernos ningún juicio sobre su contenido y su calidad).

Además, los textos que nos llegan cada día tratan de cuestiones que a menudo no se encuentran en el ámbito de nuestro interés momentáneo. Todo ello hace que cada vez seamos más quienes recurrimos a Internet en busca de datos suplementarios y precisos relativos a nuestra práctica.

En el curso de nuestra búsqueda informática, en ocasiones descubrimos, con sorpresa, otros horizontes inesperados y a veces virtuales, muchos de los cuales no tienen ninguna consistencia científica pues, lamentablemente, no existe control de calidad alguno que garantice lo que aparece publicado, y las informaciones más serias se encuentran a menudo entremezcladas con las invenciones más tristes y lamentables aventuradas por psicópatas más o menos avanzados en el curso de su enfermedad.

Estas "seudoinformaciones" sensacionalistas muestran una tendencia cada vez mayor a basarse las unas sobre las otras, a acreditarse entre sí para crear una trama que a primera vista parecería sólida pero que en realidad no reposa sino sobre una mezcla dañina de aceite y arenas movedizas.

El presente mensaje informativo pretende ser muy específico, y no tratará más que de puntos concretos relativos a la utilización de los productos desarrollados por Skin Tech®.

En este mensaje se ofrecerán solamente informaciones que sean del interés directo del usuario, informaciones que se expresarán en forma de breves textos cuyo origen se encuentra en las preguntas planteadas por médicos, dermatólogos y cirujanos de todo el mundo.

Finalmente, este mensaje tendrá un carácter "confidencial", pues se dirigirá exclusivamente a los médicos usuarios de los productos Skin Tech®, que dispondrán de una clave de acceso –otra más– al sitio web www.estetik.com/focus/, donde se recopilarán y publicarán los mensajes que se vayan produciendo.

Por este motivo, espero que no clasifiques "verticalmente" esta información suplementaria y confío en que te aporte algunas respuestas a preguntas que a menudo has dejado de formular o has mantenido arrinconadas por falta de tiempo que dedicarles.

Espero que recibas sin problemas este primer mensaje. Quedo a la espera de tus preguntas y/o sugerencias en la dirección focus@estetik.com

 

Dr. Ph. Deprez