DERMOSUSTENTACION MAMARIA A CLAVICULA CON HILOS DE PTFE
Dra Sandra Ramirez, Medellín, Colombia
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Han sido una preocupación del ser humano a través del tiempo, los patrones
estéticos en la morfología mamaria, aunque éstos cambien entre las diferentes culturas.
En la cultura occidental en general, se han aceptado los senos que tengan una forma acorde
con tejidos sanos, fuertes y tensos, aunque en cuanto a tamaño se haya cambiado de
patrón. Es así, como en las diferentes manifestaciones del arte podemos ver reflejada una constante del llamado "seno perfecto" ó seno ideal a través de los diferentes períodos y épocas. En la actualidad, nuestros ideales incluyen un seno bien sostenido y firme, de forma semiesférica, de buen tamaño, areola mediana de bordes bien definidos y el pezón siempre apuntando al frente. |
Anatómicamente, la glándula se considera una dependencia cutánea, situada entre la fascia superficialis, que es un desdoblamiento aponeurótico. Hay además unos tractos fibrosos bastante firmes que forman los llamados ligamentos de Cooper. La estabilidad de la piel depende entre otras cosas, a su vez, del Músculo cutáneo del cuello ó platisma cuya inserción se origina desde la mandíbula para perderse poco a poco en la dermis torácica. Cualquier modificación de las estructuras de sostén puede dar origen a una ptosis.
La ptosis mamaria se puede clasificar de acuerdo a la relación entre el pliegue inframamario y el pezón ( Patrick Hudson ):
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Si el pezón está sobre el pliegue pero en la parte inferior de la mama, se considera una pseudoptosis ó ptosis glandular, en la cual hay además de la flacidez del platisma y de la piel, una elongación de los ligamentos de Cooper. En conclusión, en la ptosis cutánea verdadera, el pezón mira hacia abajo, y en la glandular, el pezón mira hacia adelante.
Es de suponer entonces, que mejorando el sostenimiento del sistema músculo aponeurótico superficial del pecho, podemos mejorar la ptosis mamaria. En teoría, podemos pasar un material filamentoso con ciertas características especiales a través de dicho sistema para fijarlo a una estructura firme, no elástica, y que no sea afectada por la fuerza de la gravedad y por la elongación de los tejidos superficiales. La estructura con éstas características más cercana es la clavícula y su periostio. Muy bien; ahora, vamos por partes.
Es importante en primer lugar, conocer la zona anatómica que vamos a tratar y las estructuras con las que nos podemos relacionar para evitar efectos secundarios: Bajo el músculo cutáneo del cuello en primer plano vemos el músculo pectoral mayor que cubre todo el pecho. Sobre éste se encuentran las ramas del nervio subclavicular, con el que debemos tener sumo cuidado. Las inserciones del ECM en clavícula son importantes también, localizadas en la porción superior entre tercio medio y tercio interno. En la parte externa encontramos la entrada de la vena basilar, la cual obviamente debemos evitar. Bajo el pectoral, vemos una serie de estructuras por las que por obvias razones no nos podemos profundizar. Ya conociendo estas estructuras relacionadas con el posible trayecto del tratamiento propuesto, concluimos que el sitio ideal, menos riesgoso de lesionar estructuras importantes para fijar el material de sutura, será la clavícula.
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En cuanto al material idóneo para fijar el tejido a sostener, no debe sufrir elongación, no se debe reabsorber ni causar reacciones en el organismo. Dentro de éstos, el Goretex ó PTFE tiene la ventaja adicional de ser supremamente maleable, lo que le impide ser cortante y hacer nodulaciones palpables en los sitios de sutura. Usamos goretex CV-O(resistencia a la tracción 5.27 Kgr)
El procedimiento
se hace siempre con la paciente consciente para poderla movilizar y así definir el sito exacto de tracción y nivel de sustentación mamaria. Previo marcado y definición de los sitios de incisión, se infiltran localmente dichos puntos y se abre aproximadamente 1 cm en la porción superior y 2 mm. en la inferior. Se hace anestesia tumescente con fórmula de Klein modificada a nivel subcutáneo.
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Se diseca bien sobretodo en la región clavicular para no ir a pinzar los nervios subclavios. Con la ayuda de una sonda acanalada , logramos una profundidad adecuada en tejido graso para evitar las retracciones por pellizcamiento del tejido hipodérmico. Se usa una aguja de dermosustentación curva y haciendo movimientos semicirculares llevamos ambos extremos a clavícula. Previa infiltración anestésica del periostio, y teniendo una visión clara del sitio que vamos a trabajar, pasamos ambos extremos por él. Se tracciona y anuda. Se debe liberar piel y afontar con microporo .
De ésta manera podemos tener resultados desde sutiles (para nosotros aunque no para las pacientes) en caso de previo implante de prótesis mamaria, hasta muy obvios y excelentes en caso de ptosis cutánea simple. Modificando los puntos inferiores de sustentación el resultado no varía. En las ptosis glandulares los resultados dejan mucho que desear, pues debido al rompimiento de los ligamentos de Cooper, se presenta una pendulación de la mama, en algunos casos peor que la mama original. No es tampoco precisamente agradecido el comenzar a hacer métodos heroicos por mejorar ésta pendulación, tales como pasar por entre el espesor glandular ó intentando coger varios puntos de sustentación, que como puede observarse no produce resultados muy estéticos.
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El postoperatorio
se debe manejar con analgésicos fuertes, tipo opioides en algunos casos y AINES . Requiere reposo por unos ocho días, en la mayoría de los casos autolimitada, y sostenimiento con brasier cuyas cargaderas deben ir mucho más recogidas de lo que normalmente las usa la paciente. Ayudan más los que tienen varilla que los deportivos. Es de esperarse un edema y pseudoretracción en el sitio de la aplicación de la anestesia tumescente que puede durar entre quince días y dos meses.
Hasta el momento la única complicación que se ha presentado ha sido el dolor postoperatorio, fácilmente manejable con tratamiento analgésico adecuado. La duración de la sustentación aún es una especulación. La primera paciente que se hizo hace aproximadamente dieciocho meses presentó un grado de ptosis a los seis meses de realizado el procedimiento por fallas en la técnica que han sido corregidas en las otras pacientes. El resto, con un rango entre 1 y 9 meses, no han presentado hasta ahora modificaciones en el resultado final.
En conclusión,
se presenta una sencilla técnica con buenos resultados y mínimas complicaciones y cicatrices en caso de elegirse correctamente la paciente y resultados desastroso en el caso contrario.
Con una leve tracción manual se pueden prever los posibles resultados posteriores; si no son buenos, no comenzar con heroicismos inútiles que lo único que lograrán será un detrimento de la técnica y del nombre de cada uno.